TU INFORMACIÓN
Privacidad y cuidado.
Última actualización: 13 de octubre de 2026.
Qué guardamos
Guardamos los datos necesarios para operar tu cuenta: nombre, correo, contraseña protegida, sesiones, versión de consentimiento, referencias de pago, estado de suscripción, segundos usados, metadatos de llamadas, controles de seguridad y auditoría de citas bíblicas. Si activas la verificación en dos pasos, guardamos la clave de autenticación cifrada y solo conservamos resúmenes criptográficos de tus códigos de recuperación.
No recibimos ni guardamos el número completo de tu tarjeta. Los datos de pago se gestionan mediante procesamiento seguro y la aplicación conserva referencias para confirmar acceso, renovación, cancelación y recibos.
Llamadas a tu teléfono
Si eliges recibir llamadas, guardamos cifrado el número que indicas como propio. Lo utilizamos para las llamadas que solicitas desde tu cuenta. Puedes eliminarlo desde tu espacio. En el historial mostramos únicamente sus últimos cuatro dígitos y los metadatos de duración. La llamada requiere comunicar tu número a los servicios de telefonía que la realizan.
Conversaciones
El contenido escrito se procesa para responderte y puede permanecer visible en tu pestaña mientras la mantengas abierta. La aplicación no lo guarda como historial interno. Registramos la referencia de las citas consultadas y metadatos técnicos mínimos para distinguir la Escritura de la reflexión generada.
Antes de activar una conversación, pedimos un consentimiento separado para procesar datos sensibles que puedas compartir sobre salud emocional, vida espiritual o creencias religiosas. Guardamos únicamente el registro de ese consentimiento: cuenta autenticada, versión, fecha, canal, origen de la solicitud y un resumen criptográfico de la IP. No guardamos el texto de tu conversación como parte de ese consentimiento.
El audio y la transcripción se procesan a través de un servicio seguro de voz para mantener la conversación, calcular la duración y cerrar la sesión. La grabación está desactivada. La configuración del servicio establece un día de conservación y eliminación del audio, la transcripción y los datos personales al finalizar ese plazo. Tu Consuelo conserva únicamente los metadatos de uso necesarios para tu historial y saldo de minutos.
Para qué usamos los datos
Usamos tus datos para crear y proteger tu cuenta, darte acceso, medir los los segundos incluidos en tu plan mensual, gestionar tu suscripción, prevenir abuso, atender solicitudes de soporte, comprobar las citas bíblicas y responder a las conversaciones que tú inicias. No usamos el contenido de tus conversaciones para publicidad personalizada, entrenamiento de modelos ni memoria personal entre sesiones.
Medición de campañas
Utilizamos herramientas de medición publicitaria para registrar visitas a las páginas, acceso a la suscripción, inicio de pago y compras confirmadas. Estas herramientas pueden usar cookies e identificadores del navegador. Para confirmar una compra compartimos su identificador, fecha, importe, moneda y un resumen criptográfico del identificador interno de la cuenta. No incluimos el texto de tus conversaciones, grabaciones, transcripciones, nombre, correo ni teléfono en esos eventos.
Tu control
Desde tu cuenta puedes cambiar la contraseña, cerrar otras sesiones, activar o desactivar la verificación en dos pasos, generar códigos de recuperación, gestionar la renovación y actualizar datos de pago. Cada código de recuperación sirve una sola vez; al usarlo se cambia la contraseña, se cierran las sesiones existentes y se desactiva el segundo factor para que puedas configurarlo de nuevo.
Podemos conservar información cuando sea necesaria para seguridad, facturación, prevención de abuso, cumplimiento legal o defensa de derechos.
Seguridad y alcance
La aplicación usa sesiones protegidas, conexiones cifradas, controles de acceso, límites de uso y resúmenes criptográficos para datos sensibles. Ningún sistema puede prometer confidencialidad absoluta. Tu Consuelo es un asistente virtual: no es confesionario, sacerdote, terapeuta ni servicio de emergencia. Las conversaciones no tienen secreto confesional ni una certificación legal especial de confidencialidad.